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Empezó el Mundial. Por fin, después de tanta espera e
ilusiones. Ya pasó el primer fin de semana de competencia y aunque van sólo 3
días, siento como si lleváramos muchas semanas de fútbol, pues esto arrancó
a todo vapor y a un ritmo frenético, sumado al nuevo experimento (bueno, con
las honrosas excepciones de las finales intercontinentales de Tokio) de combinar
pasión con madrugones. Y en mi caso, en una tierra inmune a este juego, sin
poder sentir el Mundial en la calle. Pero afortunadamente existen Internet y los
amigos.
En los meses previos al torneo, uno trata de identificar los
aspirantes al cetro e igualmente a las posibles sorpresas. Y generalmente se
llega a los mismos nombres, a los sospechosos de siempre: el club de los
campeones anteriores (sin Uruguay, que ha perdido el tren y está en vías de
recuperar el camino) y uno o dos, máximo tres, nuevos aspirantes a entrar al
club. Los demás se sabe que son el resto del elenco para completar los 32
actores de la obra. O como dicen por ahí, se plantea la clasificación de los
equipos entre favoritos y participantes, con una categoría intermedia de “animadores”,
aquellos que no tienen el bagaje pasar a ser de los primeros (y que no se espera
que levanten la Copa), pero que son mucho más que unos meros miembros del
segundo grupo.
Así, para este Mundial yo pienso que en el bando de los
favoritos se ubican en un primer plano Francia, Argentina, Italia y los
ingleses, dejando a dos ilustres excampeones como Brasil y Alemania, en el rol
de ser los históricos que no andan bien, pero que siempre habrá que respetar y
considerar. Curiosamente, en este listado, mis pálpitos coinciden con los de la
tenebrosa lista cuatrienal del Rey Pelé, algo así como la “descertificación”
para un equipo de fútbol y el primer paso para no ganar un torneo (Y los
ejemplos abundan) Lógicamente, este año espero y ante todo deseo, que la
tendencia histórica del listado de O’Rei cambie. Igualmente, a mi modo de
ver, entre los posibles animadores (los “gallos tapados” que llaman) destaco
a Portugal, con su generación dorada, la de los dos títulos mundiales
juveniles y a Camerún, y espero a ver si España logra, por fin, hacer un buen
Mundial, sin olvidar que siempre en el camino aparece algún animador
inesperado, como Bulgaria en el 94 o Croacia en el 98. Los demás, creo, serán
participantes, miembros del tercer vagón.
Los hechos del primer fin de semana, me hacen pensar que
algunos favoritos se han mantenido en su nivel como Argentina (siempre agresiva,
siempre al ataque), otros han dado más de lo que se pensaba como Alemania
(aunque habrá que verlo contra rivales de más peso), algunos nos quedaron
debiendo como Inglaterra y principalmente Francia y los demás no han entrado
aún a escena. Y que dentro de los animadores, Camerún nos brindó 45 minutos
muy buenos y España ganó sin mostrar mucho. Finalmente entre los participantes
los equipos nórdicos hicieron buenas presentaciones, sin dejar de lado las
sorpresas africanas a cargo de Sudáfrica y sobre todo, Senegal y las
decepciones como las charrúas y las águilas verdes.
Obviamente, falta mucho terreno por recorrer, algunos
ilustres por aparecer y más sorpresas y decepciones por acontecer. Pero al
final del cuento las tendencias se mantendrán y los favoritos se saldrán con
la suya y se ubicarán en el lote privilegiado, dejando espacio a algún
animador aventajado. Mientras tanto, dentro del marco cómplice de la madrugada,
sigamos disfrutando el evento (para el próximo faltan cuatro largos años) a
ritmo de pronósticos, Internet y café. Lentamente irá llegando la hora de las
definiciones. La hora de los sospechosos de siempre. Como siempre (y perdón por
la redundancia)
Germán Ocampo
Fort Lauderdale, Junio 2 de 2.002
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